Es posible que estés enamorado de un
coche nuevo, pero, probablemente, no pagarías tanto por él si pudieras
resistir la atracción. Los investigadores de la Universidad de Duke, que
estudian cómo valora las cosas el cerebro, un campo llamado
neuroeconomía, han descubierto que los sentimientos acerca de algo y el
valor que les das son calculados de forma similar en un área específica
del cerebro.
Se trata de un área pequeña en la parte
delantera del cerebro, justo entre los ojos. Se llama la corteza
prefrontal ventromedial, o vmPFC, para abreviar. Scott Huettel, director
del Centro Interdisciplinario de Ciencia de Duke, explicó que los
científicos que habían elegido estudiar la emoción y la neuroeconomía
como área independiente de su investigación, pero ninguno de los grupos
se dio cuenta que los demás grupos de investigación también se habían
centrado en ello.
Ahora, después de una serie de experimentos en los que se pidió a unos sujetos que modificaran cómo se sentían respecto a algo, sea positiva o negativamente, el grupo de Duke sostiene que los cálculos emocionales y los económicos están más estrechamente relacionados de lo que se pensaba. El estudio aparece en la revista Journal of Neuroscience.
Ahora, después de una serie de experimentos en los que se pidió a unos sujetos que modificaran cómo se sentían respecto a algo, sea positiva o negativamente, el grupo de Duke sostiene que los cálculos emocionales y los económicos están más estrechamente relacionados de lo que se pensaba. El estudio aparece en la revista Journal of Neuroscience.
En investigaciones anteriores por otros grupos habían mostrado que el
vmPFC participa en el cálculo de valor de las recompensas y está
involucrado en los estímulos positivos que no son realmente recompensas,
como un buen recuerdo o la imagen de una cara feliz. Una línea
independiente de estudios ha demostrado que esta región del cerebro
también establece los valores de las pequeñas cosas.
El vmPFC maneja compensaciones de valor como ‘¿vale la pena que pague
por este producto un dinero tan duramente ganado? “Esto nos dice que
tus emociones entrarían en esa compensación”, dijo Huettel.
“La neurociencia se ajusta a tu comprensión intuitiva”, dijo Amy
Winecoff, graduado en psicología y neurociencia que dirigió la
investigación. “Las emociones parecen confiar en el mismo sistema de
valores.”
En el estudio de Duke, los sujetos experimentales fueron entrenados
primero para hacer una “reevaluación” en la que podían cambiar su
respuesta emocional a una situación. “En la reevaluación se volvía a
considerar el significado de un estímulo emocional, en lugar de intentar
evitar el estímulo emocional o suprimir tu reacción a él”, dijo
Winecoff.
Mientras se escaneaban los cerebros de los sujetos mediante
resonancia magnética funcional, se les mostraban imágenes de escenas y
rostros sugerentes. Después de cada imagen se les decía que, o bien
dejaban fluir sus sentimientos o practicaban la reevaluación para
cambiar sus pensamientos. Luego se les pedía que calificaran lo que
sentían como positivo o negativo.
En el caso de “un efecto positivo no regulado”, dejando que fluyan
buenos sentimientos, la vmPFC mostraba que trabaja más duro, lo que los
investigadores dicen que podría ser utilizado para predecir cuánto valor
está poniendo en juego una persona sobre algo. Pero cuando los sujetos
disminuían sus respuestas emotivas a las imágenes positivas, disminuía
la activación vmPFC, como si las imágenes fuesen menos valiosas para los
sujetos.
“Esto cambia nuestro marco de referencia a la hora de pensar en estas
cosas”, dijo Huettel. Los anunciantes siempre han estado utilizando los
recursos emocionales para que la gente valore sus productos, “pero no
sabían por qué funcionaban.”
En estudios previos se habían centrado sólo en la reevaluación de las
emociones negativas, pero en esta ocasión, los científicos de Duke
querían ver a la gente reevaluar las respuestas tanto positivas como
negativas. “Tenemos una especie de imagen sesgada porque esto sólo se
había hecho de lo negativo”, señaló Winecoff.
“No es el que uno nunca vaya a reevaluar una emoción positiva”, dijo
Huettel. Pero cuando se compra una casa o un coche, puede ser una buena
idea poder amortiguar un poco el enamoramiento, añadió.
La investigación fue apoyada por subvenciones del National Institute of Aging (NIH R21-30771) y el National Institute of Mental Health (NIH P50-60451).
Fuente: https://maestroviejo.wordpress.com/
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