En Brooklyn una mujer encontró un pedazo de cristal del tamaño
de una moneda en el sándwich de McDonald’s que comía, lo cual arruinó su
carrera como cantante de góspel, provocando que su voz suene ahora como
la de un hombre.
Si los alimentos que se ofertan en las
grandes cadenas de comida rápida son en sí mismos sospechosos por sus
cualidades nutricionales, de vez en cuando sorprenden por objetos más
bien repugnantes y hasta tóxicos y dañinos que los clientes llegan a
encontrar. Hace un tiempo, por ejemplo, se conoció el caso de un
estudiante en Essex que encuentro un pedazo de riñón con forma de cerebro en su pieza de pollo Kentucky.
Recientemente una mujer, Jacqueline
Simpson, de 52 años, comía en Brooklyn un sándwich de McDonald’s cuando
tuvo la desgracia de masticar y tragar un pedazo de vidrio, casi del
tamaño de una moneda, que se encontraba entre el pan y las viandas.
El peligro del incidente se agravó por
la actividad de la mujer, cantante de góspel, misma que quedó fatalmente
interrumpida y estropeada.
“Ahora cuando canto mi voz es ronca,
traqueteante. Tengo que hacer mucha sllamadas en mi trabajo y decir a la
gente que no soy un hombre. Antes de esto eso no pasaba”, declaró
Jacqueline al tribunal donde presentó una demanda contra McDonald’s por
los daños sufridos.
Fuente: http://www.nypost.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario